Hay pasiones que no se olvidan, solo se pausan. En mi caso, esa pasión tiene dos ruedas. Por Catalina Rodríguez.
Hace un par de años, cuando supe que estaba embarazada, tomé la decisión de guardar mi bicicleta. Prioridades son prioridades, y la seguridad de esa nueva vida que crecía en mí estaba por encima de todo. Extrañé el viento en la cara cada uno de esos meses, pero sabía que era temporal. Lo que no imaginé fue lo duro que sería el regreso. El año pasado, decidida a retomar mis rutas, la vida me puso un freno de mano seco: un accidente gravísimo que me alejó por completo del asfalto y de la montaña.
Hoy, mientras escribo esto, miro mi bici en el rincón y lo admito con el corazón abierto: la extraño con el alma, pero me da miedo. Extraño los paseos, esas charlas conmigo misma donde acomodaba los pensamientos con cada pedaleada. Extraño la montaña, el olor a tierra mojada y, sobre todo, extraño sentirme valiente. Si estás leyendo esto y estás pasando por un proceso de recuperación —ya sea física o emocional—, quiero decirte que no estás sola. Volver a empezar es un reto doble: el de recuperar la forma física y el de ganarle la batalla a la mente.
Por eso, hoy quiero repasar, tanto para ti como para mí, por qué vale la pena dar ese primer pedalazo otra vez, y cómo la bicicleta es, en realidad, la mejor terapia para sanar.
El Reto Físico: Reconstruir el Cuerpo Paso a Paso

Después de un embarazo y de un accidente, el cuerpo cambia. Ya no es el mismo, y está bien. La bicicleta es una de las herramientas de rehabilitación más nobles que existen por varias razones:
· Es un regreso de bajo impacto: El sillín soporta la mayor parte de nuestro peso, lo que significa que nuestras articulaciones (rodillas, tobillos y caderas) no sufren el impacto que tendrían al correr. Es el escenario ideal para volver a ganar fuerza muscular de forma segura.
· Devuelve la capacidad cardiovascular: Poco a poco, el corazón y los pulmones recuerdan cómo trabajar en equipo. No se trata de romper récords de velocidad, sino de recordarle al cuerpo de lo que es capaz.
· Fortalece el “core”: Mantener el equilibrio en la bici activa los músculos del abdomen y la espalda baja, zonas que suelen quedar debilitadas después de la maternidad y de periodos largos de inactividad.
El Reto Mental: Perderle el Miedo a lo que Amamos
El dolor físico se cura con el tiempo, pero el miedo se queda a vivir en la mente si lo dejamos. Sentir temor después de una caída grave es una respuesta natural de nuestro cerebro para protegernos. El desafío no es “no tener miedo”, sino aprender a pedalear con él hasta que se disipe. Volver a la montaña y recuperar esa sensación de valentía requiere paciencia. Aquí está mi plan (y el que te propongo si estás en una situación similar):
1. Hacer las paces con el ritmo actual: No podemos exigirle al cuerpo de hoy el rendimiento de hace tres años. Cada minuto sobre la bici ya es una victoria.
2. Empezar en entornos controlados: Antes de volver a la montaña o al tráfico, el plan es rodar en el rodillo en casa, en un parque cerrado o en una ciclovía tranquila un domingo por la mañana. Reducir los estímulos de peligro ayuda a calmar la ansiedad.
3. Celebrar las pequeñas valentías: Ajustar el casco, subir el pie al pedal, avanzar diez metros. Al principio, la meta no es la cima de la montaña; la meta es volver a confiar en nosotras mismas.
“Extraño la montaña y sentirme valiente. Ahora tengo el reto de volver a ponerme en forma y de perderle el miedo a la bici.”
Conclusión: Una Pedaleada a la Vez
La bicicleta me enseñó un día a ser libre y fuerte, y sé que me lo volverá a enseñar. El camino de vuelta no será en línea recta; habrá días de dudas y días de pequeños triunfos. Pero la recompensa de recuperar esos espacios de salud, esas conversaciones a solas y esa conexión con la naturaleza vale cada gramo de esfuerzo.

A todas las mamás, a los que han sufrido caídas, a los que sienten que el cuerpo les cambió: nos vemos en la ruta. Tal vez vayamos despacio al principio, pero lo importante es que nos volveremos a mover.
¡Nos vemos en el camino!

