El reciente accidente ocurrido en el peaje de Casablanca, en la vía Zipaquirá-Ubaté el pasado 1 de abril de 2026, nos ha dejado una imagen que ningún profesional de la seguridad quiere ver: una colisión múltiple, fuego y la pérdida irreparable de vidas humanas. Más allá de los titulares judiciales, este evento debe ser analizado desde la Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) y la gestión de riesgos en el transporte.
El Riesgo de la “Normalización del Desvío”
En muchas organizaciones, se cae en el error de postergar mantenimientos menores porque “el vehículo aún camina”. En SST, esto se conoce como la normalización del desvío. Sin embargo, en el transporte de carga, una falla en el sistema de frenos en una pendiente no es un incidente menor; es un evento catastrófico anunciado.
Los Tres Pilares de la Prevención en Ruta
Para que un Plan Estratégico de Seguridad Vial (PESV) sea efectivo y no un simple documento de archivo, debemos enfocarnos en:
1. Integridad Mecánica Rigurosa: El sistema de frenos neumático de un tractocamión requiere inspecciones que van más allá de lo visual. El calor generado por el frenado constante en descensos (como los de nuestra geografía colombiana) puede cristalizar las bandas o fatigar los componentes. El mantenimiento preventivo es la única barrera real.
2. La Inspección Pre-operacional como “Veto” de Seguridad: El conductor debe tener la autoridad y el respaldo de la empresa para detener la operación si detecta una anomalía. “Arrancar a ver si llega” no es una opción en una gestión de riesgos responsable.
3. Capacitación en Conducción Defensiva: Saber qué hacer cuando los frenos fallan (identificar rampas de frenado, uso correcto de la caja de cambios y el freno de motor) marca la diferencia entre un susto y una tragedia.
Una Responsabilidad Compartida
La seguridad vial en el entorno laboral no recae solo en el conductor. Es una cadena que involucra al dueño del vehículo, al jefe de logística, al responsable de SST y a las autoridades. Cada inspección omitida es un eslabón roto en la cadena de supervivencia.
Desde nuestra tribuna, extendemos nuestras condolencias a las familias afectadas y hacemos un llamado a las empresas de transporte y conductores independientes: La seguridad no es un costo operativo, es la inversión más rentable para proteger el activo más valioso: la vida.

